lunes, 1 de marzo de 2010

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BELÉN GOPEGUI
Lo real - 2001


4/10

[pompas]

“Sí, por primera vez en bastante tiempo yo me sentí como uno de esos pistoleros a quienes nadie se atreve a contradecir y no porque posean el rancho más grande: nada poseen, no les sirven matones ni capataces, pero son rápidos. La aristocracia del pistolero no es una aristocracia de sangre, de mera fuerza, es una aristocracia de sangre y mérito: haber practicado mucho, haber disparado miles de veces no sólo para acertar a una lata oxidada en la distancia sino para acertar a tiempo, para desenfundar y apretar el gatillo cuando el otro aún está llevándose la mano al revólver. El pistolero no se prueba sólo con latas. El pistolero debe probarse con hombres aunque no porque necesite medir su velocidad, para eso basta una moneda al aire. Necesita probar y probarse que no teme matar a un hombre, como tampoco teme jugarse la vida.”

sábado, 27 de febrero de 2010

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STEFAN ZWEIG
 

Amok - 1922

7/10

[mr. camping]


“Entonces, de un solo y profundo resuello, aspiró el aire fresco de la noche. De repente se sintió maravillosamente libre. Ya no sentía cólera, miedo, angustia, remordimiento ni ardor, sólo el aire fresco, frío de luna, lleno, hinchado por un viento suave que le recorría los labios. Fuerza, valor y reflexión apresurada circularon de nuevo por sus miembros: erguido, se sintió de nuevo coronel de Napoleón. Tranquilo y seguro, su pensamiento ascendió del pasado al futuro. El cadáver del soldado muerto precipitadamente en un arrebato de cólera ciega lo traicionó: en un instante se percató de ello. Cuando se inclinó sobre el rostro desencajado que, a la luz de insegura de la luna, parecía animado por una vida espectral, los vidriosos ojos le miraron fijamente con una siniestra expresión. Pero el coronel no sintió miedo ni contrición, ni siquiera el súbito estremecimiento del horror momentáneo. Sin miedo alguno cogió el cadáver, lo arrastró por los matorrales, que se doblaban a regañadientes, hasta el escondrijo que antes le había protegido a él y arrojó sin miramientos el pesado cuerpo en el suelo del bosque. Tomó aliento. Ninguna agitación palpitaba ya en su cuerpo, pero después de muchas horas terribles el cansancio y el abatimiento empezaban a hacer mella en él. La mañana ya no podía estar lejos, pues la luz de la luna ya pendía más pálida de los arbustos. De modo que abandonó el plan de huida por tardío. Y sin mediar sobre nuevas posibilidades, obedeciendo sólo a su fatiga, se echó al suelo, apenas a dos pasos del muerto. Y cayó profundamente dormido, como en los campos de batalla de Italia y Austria, en la soledad de la muerte..”

miércoles, 24 de febrero de 2010

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WILLIAM FAULKNER
 

El villorrio - 1940

9/10

[mr. camping]


“Había sido criado en la inamovible creencia, transmitida de generación en generación, de que para cada hombre, fueran cuales fuesen sus acciones pretéritas o los abismos en se que hubiese hundido, estaba reservada una virgen, por lo menos como esposa; a cada hombre le correspondía una virginidad, aunque sólo fuese para desflorarla o destruirla. Sin embargo Mink advirtió que, además de tener que rivalizar con hombres entre los que él se sentía como un niño, y un niño por añadidura de otra raza y especie, cuando por fin se acercara a ella no sólo tendría que arrancarle la ropa, sino los fantasmales abrazos de treinta o cuarenta hombres; y ello no una vez, sino todas las veces y (previó incluso entonces su destino) para siempre: nunca habría habitación, ni oscuridad, ni desierto lo bastante grande para contenerlos a los dos y las constantes corvetas de sementales de aquellas sombras indestructibles. Luego le llegó el turno, se le llamó, como Mink había sabido que sucedería. Acudió lleno de presentimientos, pero sin lamentarlo. No entró en el ardiente e insaciable lecho de una mujer estéril y lasciva, sino en la feroz y sencilla cueva de una leona: una turgencia que no se rendía ni pedía cuartel y que le hizo monógamo para siempre, como hacen el opio y el homicidio a quienes se entregan una vez a ellos.”

sábado, 13 de febrero de 2010

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CHARLES BUKOWSKI
Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones - 1972


6/10

[mr. camping]


“-¿Qué hace usted? –preguntó.
-Soy escritor.
-¡Oh, qué maravilla! ¿Dónde le han publicado?
-No me han publicado.
-Entonces, en cierto modo, en realidad no es usted escritor.
-Así es. Y vivo en una casa de putas.
-¿Qué?
-Lo dicho, tiene usted razón, no soy escritor, en realidad.
-No, me refiero a lo otro.
-Estoy viviendo en un burdel.
-¿Vive usted siempre en burdeles?
-No.
-¿Cómo es que no está usted en el ejército?
-No pude pasar el psiquiatra.
-Bromea usted.
-No, gracias a Dios.
-¿No quiere usted combatir?
-No.
-Ello bombardearon Peral Harbor.
-Ya me enteré, ya.
-¿No quiere usted luchar contra Adolfo Hitler?
-Pues, no, la verdad, prefiero que sean otros.
-Es usted un cobarde.
-Sí, claro, lo soy. No es que me importe mucho matar a un hombre, pero no me gusta dormir en barracones con un montón de tíos roncando y luego que me despierte un idiota a cornetazos, y no me gusta llevar esas cochambrosas camisas color aceituna que pican muchísimo. Soy de piel muy sensible.
-Me alegro que tenga usted algo sensible.
-Yo también, pero ojalá no fuese la piel.
-Quizá debiese usted escribir con la piel.
-Quizá debiese usted escribir con el chocho.
-Es usted un ruin. Y cobarde. Alguien ha de enfrentarse a las hordas fascistas. Estoy prometida a un teniente de la marina norteamericana que si estuviese aquí ahora, le daría a usted una buena zurra.
-Ya puede ser, pero eso sólo me haría aún más ruin.”

viernes, 12 de febrero de 2010

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JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
 

Platero y Yo - 1917

6/10

[mr. camping]


“Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas…Lo llamo dulcemente: “¿Platero?”, y viene a mi con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé que cascabeleo ideal…
Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel…
Es tierno y mimoso cual un niño, que una niña…; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra.
”

miércoles, 10 de febrero de 2010

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ENRIQUE VILA-MATAS
 

Exploradores del abismo - 2007

7/10

[mr. camping]


“Yo me deleitaba siempre con la instabilidad de los dos. Bueno, de hecho, disfruto cuando veo personas que todavía son humanas, que son como pobres cobayas que repiten los errores de siempre de todas las personas que han pasado por el mundo. Se equivocan siempre en las mismas cosas, tropiezan con las mismas piedras, son ingenuos y estúpidos hasta morir. Pero a mí me sigue apasionando ese tipo de gente merluza que todavía se equivoca, que vive la vida en plena inestabilidad. Me gusta ver o escuchar a gente así. La otra, la inhumana, la que últimamente es tan nihilista o tan inteligente, me parece gélida y aburrida y, encima, con pretensiones grotescas. Espío todavía hoy a la especie humana más tradicional, la más cálida y al mismo tiempo la más burra. La espío a través de mis potentes ordenadores. Y siempre encuentro pobres vecinos humanos empantanados en la oscura y gran broma del mundo.”

martes, 9 de febrero de 2010

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W. G. SEBALD 
Sobre la historia natural de la destrucción - 1999

5/10

[pompas]


“[…] Lo desesperado de la situación queda reflejado en los extravagantes planes que se aplicaron seriamente a principios de los años cuarenta. Así por ejemplo, se consideró la posibilidad de lanzar estacas de punta de hierro sobre los campos para impedir la recolección de las cosechas, y un glaciólogo exiliado llamado Max Perutz realizó experimentos para el proyecto Habbakuk, que debía producir un enorme portaaviones imposible de hundir, hecho de pykrete, una especie de hielo artificialmente endurecido. Apenas menos fantásticos resultaban los intentos de crear una red defensiva de rayos invisibles, o los complicados cálculos, realizados por Rudolf Peierls y Otto Frisch, de la Universidad de Birmingham, que permitieron considerar la fabricación de una bomba atómica como posibilidad real. No es de extrañar que, con este trasfondo de ideas que rayaban en lo improbable, la estrategia mucho más fácil de comprender del area bombing, que a pesar de su escasa precisión permitía trazar un frente en cierto modo móvil por todo el territorio enemigo, fuera sancionada por la decisión gubernamental de febrero de 1942 “to destroy the morale of the enemy civilian population and, in particular, of the industrial workers”.”